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Nuestro veredicto total "Excelente"

THE BLACK DAHLIA MURDER - Everblack (2013)

 

 

· Artista: The Black Dahlia Murder (Detroit, Michigan) · Album: Everblack · Sello: Metalblade Records · Estilo: Deathcore · Salida: 6 de Junio de 2013

 

Desde hace poco menos de un mes, el quinteto de la Motor City, nos ha obsequiado con un nuevo trabajo, el sexto ya, desde que hace dos años sacasen su Ritual, y en el que, además, estrenan nuevos componentes, Alan Cassidy (Abigail Williams) a la batería, y Max Lavelle al bajo (Despised Icon, Goratory). Que esta gente saque un disco, siempre es buena noticia, claro está, pero también me asaltó la duda tal como si volverían a sacar un disco digno sucesor de sus primeros Unhallowed, Miasma o el grandioso Nocturnal, y es que en su dos anteriores Deflorate y Ritual marcaron un nuevo punto de inflexion en su estilo, pero sin llegar a esa calidad suprema de los tres primeros. Y ojo, ni Deflorate ni Ritual me parecen malos discos, a los que incluyeron nuevos elementos, algo más melódicos, pero sin salirse de su brutalidad habitual. Quizás sea yo, que ultimamente hay pocos discos que me llamen la atención y me pongan la “canne de pollo”, tendre que pasarme al Indie (jojojojo). Bueno, bromas aparte, cuando empecé a escuchar Everblack, pensé, más de lo mismo…, pero con cada escucha nueva, el disco iba adquiriendo nuevos matices e iba descubriendo nuevas y oscuras melodías que me atraían hacia ese vórtice maligno que podemos contemplar en la portada.

El largo comienza con In Hell Is Where She waits For Me, con un inicio de unos 8 segundos en silencio, hasta que se puede empezar a escuchar el sonido del agua correr y unos redobles de bateria acompañados de sus riffs habituales, hasta el minuto 1:07 en el que arranca la voz de Trevor con un agudo “grito pelao”, y empieza la fiesta, un sonido contundente que nos avisa de lo que nos va a acabar cayendo encima a lo largo de todo el disco; señalar, que en este tema se habla del asesinato de Elizabeth Short, que da nombre a la banda; un tema con su sonido de siempre, rapido y brutal. Con Goat Of Departure, la banda ha decidido que sea su primer video, con grandes dosis de humor, como siempre, un tema en la linea del anterior, bateria frenética y ritmos típicos de ellos, perfecto para hacer headbanging; como novedad, encontramos el añadido de unos coros, algo a los que no nos tienen acostumbrados. El tercer tema es el ya conocido Into the Everblack, que casi parece como una continuación del anterior, siendo uno de los mejores del album, y dando explicación a qué puede ser este Everblack famoso. Casi llegando a la mitad del disco nos encontramos con Raped in Hatred by vines of Thorn, con un estribillo pegadizo, cuya intro me encanta, siguiendo con su velocidad y tralla habitual, finalizando con un punteo buenísimo, siendo además, una referencia a la película Evil Dead, la favorita del Trevor Strnad, la cual le impactó bastante cuando la vio por primera vez a los 13 años.

Justo en mitad podemos escuchar Phantom Limb Masturbation, bastante brutal y poderoso, con unos solos en donde se denota la calidad técnica máxima de su potencial a las 6 cuerdas, y una bateria muy enérgica. En Control, destacan el comienzo a saco que nos ofrecen y la parte del estribillo con un armónico pastante pegadizo; algo parecido ocurre con Blood Mine, cuyo estribillo/grito de guerra de Bloooood Mineeee!!, acompañado de otro armónico de guitarra, me parece genial. Con Every Rope a Noose, podemos encontrar un tema de aspecto algo extraño, pero con un doble pedal arrollador y rápido, y una voz muy desgarrada, sin duda es otro a tener en cuenta. Otro momento extraño, o por lo menos poco habitual es en Their Beloved Absentee, que comienza con una especie de canción desafinada o a medio gas, para de repente darte la patada en la boca y escupirte a base de riffs y doble pedal; concluyendo finalmente, con Map of Scars, que empieza con una intro machacona y algo lenta, para justo después comenzar con un ritmo frenético de guitarras y bateria que te deja seco, siguiendo su línea habitual, vamos, y destacando el punteo del final y dejando que el sonido se apague poco a poco para finiquitar la obra (escuchado ya en otros temas), un tema bueno aunque casi sea como muchos otros.

En resumidas cuentas, este disco me ha dejado un buen sabor de boca, parece que The Black Dahlia Murder han resurgido de sus cenizas (aunque no se hubiesen quemado del todo), y que después del sabor un pelín agridulce que me habían dejado los dos anteriores discos, se agradece. Por supuesto la parte técnica de producción es brillante, por no hablar de Trevor y su voz, que, como siempre es la que le da ese toque genial al disco, junto con sus letras contando historias sobre muerte, oscuridad, vísceras, sangre y demás “cuentos de princesas”;  así como la inclusion de sus nuevos miembros, los cuales no tienen nada que envidiar a sus predecesores; y es que, a pesar de ser una banda que ha sufrido numerosos cambios en su formación, la verdad es que eso no les ha hecho flaquear en casi ningún momento. Un disco notable, para afianzar a sus seguidores de siempre, e incluso atraer a unos cuantos nuevos más.