8.5
Nuestro veredicto total "Excelente"

 

Thirteen Bled Promises - The Black Legend cover

 

Artista: Thirteen Bled Promises (Madrid) · Album: The Black Legend · Sello: Blood Fire Death · Estilo: Brutal Deathcore · Salida:  1 de Diciembre 2015

 

Ya lo decía Mulder en la ya mítica serie Expediente X: The Truth Is Out There…, y efectivamente, la verdad puede que se encuentre ahi fuera. Tras tres años de espera, los lords interestelares Thirteen Bled Promises vuelven a la carga con The Black Legend, tras su aclamado Heliopause Fleets. El quinteto madrileño nos hacen una regresión al pasado, presentando una precuela a su anterior album y trazando un oscuro viaje que va desde los orígenes de nuestro planeta al siglo XVI, todo ello, como no, plagado de presencias de seres de más allá de nuestra estratosfera, infiltrados entre nosotros y moviendose entre lo terrenal y lo divino; este esquema conceptual e imaginería icónica presente en todos sus discos, fruto de la profunda investigación de la banda y de las experiencias reales de Turri, su cantante, nos trae un Lp en donde las partes rápidas son aún más rapidas y las lentas, aún más lentas y que, a pesar de estar etiquetados dentro del deathcore, quizás dan un paso más allá y traspasan la línea llegando a un death metal, digno sucesor de bandas como Hate Eternal, Morbid Angel, Pestilence o Revocation, sin dejar de lado esos breakdowns del deathcore. Y no puedo dejar pasar esa increíble portada, obra del genial Martín de Diego Sadabacon el que ya trabajaron en el anterior disco y el cual sabe plasmar a la perfección todo ese mundo que, además, establece una conexión cósmica entre un disco y otro (también es verdad que hablamos de una trilogía) y que se podría definir como a medio camino entre Goya y H. R. Giger. Por otro lado, tampoco puede haber quejas sobre la producción y masterización de Alex Cappa, que ya hizo un genial trabajo con su anterior album.

Tras comenzar con la pequeña introducción de The Irrebocable Judgement Of The Inner World, una entrada épica y preapocalíptica sin duda, la cual acaba con ese “sonido trompetero” muy a lo guerra de los mundos (ese detalle me encanta), comienza la destrucción intra y extraterrestre (aunque ya venia anunciándolo desde casi el comienzo), dando pie a Species Landfill, directa, rápida y con la voz de Turri escupiendo mierda perteneciente al vertedero del que habla en la misma, sin contemplación alguna, con un final pesado y asfixiante. La verdad es que se hace dificil destacar un tema sobre otro, ya que hacen un todo sonoro y muy uniforme, donde las guitarras de Dario y Fran, aplastantes y afiladas a la vez y los ritmos machacantes de Cosmea al bajo y Johny a la percusión, golpean una y otra vez nuestro cerebro. En Sons Of The Northward Clash destacan esas gloriosas melodías y la alternancia de la voz  entre guturales muy graves y chillidos agudos; continua con Year 666 (The First Arrival), con un ambiente agobiante y angustioso (que en realidad se encuentra en casi todo el disco); lo mismo pasa en A Fully Stabbed Face, donde además traspasan esa linea que antes mencionaba y comienzan con un death metal poderoso que deja paso a los breakdowns mas dilatados y cargantes. En Beeldenstorm y Cosmic Depletion encontramos el sello TBP por todo lo alto, trallazos puros y duros (y cuál no lo es… JA!). Llegamos ya casi al final y aparece el que fue el primer single del disco, Biblephagy Slender Phytobezoars, para el que grabaron videoclip con Jesús Gómez de NPPC Estudios, en donde nos mostraban su particular mundo y de la cual, me encanta la parte entre el minuto 1:26 y el 1:40 y la parte del final donde la voz suena angustiada y con eco, con esa melodia de guitarras de fondo; el final está marcado por Death Of An Alien, que comienza casi como una marcha fúnebre y es instrumental hasta el último minuto, en donde Turri suelta su discurso, y por la canción más larga de disco, The Day After Roswell, con 7 minutazos ni más ni menos, un tema infausto y convulso, con atmósferas de armonía contrapuestas a ritmos pesados cual fuerza gravitatoria a 5G.

En resumen, Thirteen Bled Promises se han marcado un disco demoledor, consiguiendo sobrepasar la línea del core y llegando más al death, pero sin dejar de lado los breakdowns, con trece cortes uniformes y aunados en un todo, con pasajes armónicos muy épicos, una atmósfera asfixiante que te deja sin aliento y un machaqueo continuo que haria temblar los flanes de tu abuela cual T-Rex, todo ello, como no, proveniente desde más allá de nuestra estratosfera, que digo, más allá incluso de nuestra Vía Láctea o de universos paralelos.

Podeis adquirir esta alienígena sonoridad en su Bandcamp o en su Bigcartel, donde tienen un pack muy suculento para regalaros por navidad anticipada.